Además os voy a decir un secreto, para mi la mejor repostera que existe en el mundo mundial es Alma Obregón de http://www.objetivocupcake.com/ tengo todos sus libros, he incluso uno firmado por ella en Sant Jordi de hace 2 años. Muchas de sus recetas las cojo como base para las mías, y otras son tan perfectas que es imposible hacerlas de otra forma mejor. Además estoy esperando a poder hacer un curso con ella en Madrid, un regalo de cumpleaños atrasado. Bueno a lo que voy, que me enrollo y no paro, soy asturiana y lo primero que os quiero traer es una receta de sidra dulce, de esa sidra que tomamos en el amagüestu, y que mucha gente que no es de Asturias ni siquiera sabe que existe, pero si podéis conseguir un poco os invito a que la probéis.
Cupcakes de sidra dulce:
(Nos sale una media docena)
-1 huevo
-50gr de azúcar
-60 gr de aceite de girasol
-125 gr de harina
-1 cucharadita de levadura
-1 cucharadita de canela
-60 gr de sidra dulce
Precalentamos el horno a 170º con aire arriba y abajo. Lo primero batimos el azúcar con el huevo, vamos a intentar que quede algo blanquecino, y luego añadimos el aceite muy poco a poco. Tamizamos la harina, levadura y la canela y la añadimos a la masa anterior, batiendo a velocidad media. Cuando todos los demás ingredientes estén integrados, vamos muy despacito añadiendo la sidra dulce. Con una cuchara de helado, vamos echando en las cápsulas y las llenamos poco más de la mitad. Hornearemos unos 18 minutos, en mi horno con aire es esto justo pero como cada horno es un mundo os animo a que probéis, y cuando pinchándolos salga limpio, es el momento de sacarlos.
La buttercream
-100 gr de mantequilla a temperatura ambiente
-120 gr de azúcar glass
-Sidra dulce al gusto
En mi entorno no somos mucho de la buttercream que la base es de mantequilla, habitualmente hago una crema con queso de untar, que aunque lleva mantequilla, el queso da una suavidad muy rica, pero para estas cupcakes se me antojaba hacer la crema acorde con la base. Batimos la mantequilla y el azúcar hasta que se vuelva una crema totalmente blanca, y luego añadimos sidra dulce, no mucho, yo le eché medio vaso. Podemos echarle un poco de canela para darle un gusto muy rico.
¡Y ya están! Yo las decoré con un poquito de purpurina comestible. Sólo tengo una foto de ellas, para la próxima prometo haceros muchas más y del proceso también. Gracias por leerme. Nos vemos pronto.
Bea